En primer lugar, y ante todo, es una canción de amor. Yo soy adolescente también, y nuestra forma de verlo es irregular. Amamos y nos desenamoramos, vamos y venimos. Son amores fugaces y exagerados, en muchos casos. Pero, ante todo, real o ficticio, tranquilo o emocionante, el amor es un sentimiento hermoso. Incluso cuando no es correspondido, los momentos que pasas con la persona a la que quieres, te producen una sensación muy poderosa que, en mi opinión, vale la pena. Y creo que todo el mundo debería verlo así.
La canción transmite un mensaje de fuerza. La protagonista está enamorada de un hombre enfermo, pero eso no le impide seguir soñando y haciendo la relación cada vez más cercana y hermosa. Incluso cuando él fallece, ella no habla de pérdida. Al final de la canción, el estribillo sigue siendo "Tú y yo juntos, se siente tan bien...".
La pareja, con muy pocos recursos, consigue mantenerse unida, casarse, estar juntos. También es hermoso porque se protegen mutuamente, están juntos todo el tiempo. Sin embargo, al final del todo, bajo el retrato que él hizo, pone "Lo siento, no pude protegerte", lo cual me parece una tontería. Ni siquiera la muerte puede obligar a dos personas a decir adiós.
Es optimista a la par que triste, cuando ella canta "aunque te diga adiós, tú eres todo mi mundo". A mí, particularmente, me hace sentir fuerte, porque Bom no se rinde, como no lo hizo durante su carrera musical, cuando sus conservadores padres le prohibieron dedicarse a la música.
Los adolescentes, cuando sufrimos un desamor, somos exagerados. Lo recordamos día sí y día también, nos obsesionamos, nos "deprimimos". Y creo que deberíamos reflexionar más sobre ese sentimiento, sobre si merece la pena encerrarse en el dolor. La depresión es distinta de la tristeza. La primera no es sino la incapacidad de concebir que algún día volverás a ser feliz, la ausencia absoluta de esperanza. La tristeza duele, pero es un sentimiento sano, muy distinta de la depresión. Con esas actitudes tristes podemos hacer daño a personas que no lo merecen, como nuestros amigos o familiares, y eso no es justo. Porque aunque hayamos perdido al ser amado, aunque no nos corresponda o esté lejos de nosotros..., seguimos teniendo el amor. Y el amor es un sentimiento muy hermoso.
Quizá esto no tiene relación con la ética. Pero seguro que alguien se ha sentido bien al leerlo.
Cristina Elena Castro.