Es un
cortometraje dirigido por la famosa ONG
unicef, forma parte de uno de los cinco cortometrajes de la película el mundo a cada rato.
Binta es una
niña senegalesa de alrededor de 7 años. Cuenta cómo el padre de Binta escucha
las maravillas que suceden en tierras como España, en las cuales logran pescar
ciento de peces con un barco grande, y la longevidad de los habitantes. Una de
las “maravillas” que le enseña es un reloj digital de muñeca que suena siempre
al medio día, en punto. En esto, el padre de Binta le pregunta “¿y qué pasa al
medio día?”
Cuenta la
vida con el trabajo colectivo, el pequeño teatro que el profesor organiza para
hacer saber que las niñas también deben ir al colegio y obtener ciertos conocimientos.
A lo largo
de la historia, el padre persigue una idea que algunas personas consideran una locura, hasta que finalmente encuentra a alguien a quien la encanta. La idea consiste en adoptar a niños blancos, para así enseñarlos a vivir de forma sencilla y
sostenible.
Pienso que
este pequeño cortometraje tiene muchas cosas que ver con la ética, dado que
uno de los grandes puntos de disputa a lo largo del desarrollo ha sido el hecho
de que las niñas tengan derecho al aprendizaje y al trabajo.
Me sorprende
que haya gente que admire tanto la forma de vivir de los blancos, ya que este
vídeo me ha hecho ver que se puede vivir felizmente de una forma sencilla. Dado
que vivimos rodeados de todo lo superfluo y esto nos lleva a una constante
insatisfacción por el ansia de conseguir más de lo que podemos disponer.
Elena García Candau
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